El tailgating se ha convertido en una de las celebraciones más fascinantes entorno a los partidos de fútbol americano. Se trata de encuentros previos a los partidos donde aficionados, familias y grupos de amigos se reúnen en los aparcamientos de los estadios para beber, comer y disfrutar en común de los momentos previos a los eventos deportivos del fin de semana.
El nombre procede del tailgate, el portón trasero de las camionetas, que se baja para convertirlo en mesa improvisada. El fenómeno se traduce en numerosos grupos vestidos son las camisetas y colores de sus equipos como seña de identidad, que se sientan en sillas plegables en torno a comida de parrilla, bebidas en neveras portátiles y muchas ganas de pasarlo bien.
La experiencia es atractiva incluso para aficionados que no tienen entrada para ver los partidos, pero deciden disfrutar en compañía de las horas previas a los encuentros deportivos. Según una encuesta de Talker Resarch, casi un 25% de los tailgaters acuden a estas celebraciones sin entrada y la comida es un elemento indispensable para el 57% de los encuestados.
Una tradición histórica
Los orígenes de esta fiesta relacionada con las competiciones deportivas americanas no están bien definidos, pero una de las historias más extendidas sitúa el tailgating en 1869, en el primer partido de fútbol americano universitario de la historia, que se disputó entre Rutgers y Princeton en New Brunswick (Nueva Jersey). Es entonces cuando los asistentes llegaban a las inmediaciones de los estadios en carruajes y asaban salchichas y hamburguesas.
Fue a partir de los años 80 y 90 cuando el fenómeno del tailgating pasó de ser encuentros puntuales para convertirse en un movimiento festivo en torno a estos eventos.
Por qué la carne es un elemento indispensable en el tailgating
En estas reuniones previas a los partidos, la comida es imprescindible. En concreto, algunas de las comidas más populares, como hamburguesas, hot dogs, alitas de pollo o carne a la parrilla son los platos habituales. Se trata de opciones de fácil preparación, sabrosas y que se degustan en compañía.
Es más, las comidas al aire libre y las barbacoas invitan a la conversación y al disfrute de los preparativos como parte de una celebración. Por eso, los aparcamientos se convierten en auténticos banquetes, sobre todo en otoño, la temporada por excelencia del fútbol americano.
La carne en los tailgating del futuro
Estamos ante un tipo de tradición que se transmite de generación en generación. Por eso la disponibilidad de la carne, uno de los ingredientes principales de estas celebraciones, es esencial. La OCDE-FAO, de hecho, proyecta un consumo de carne cercano a los 412 millones de toneladas en 2035. Ante una mayor demanda, el sector necesita sumar opciones.
Ampliar la capacidad de la industria cárnica es, de hecho, uno de los objetivos de BioTech Foods, donde trabajamos para que la carne cultivada contribuya a asegurar que el consumo de carne siga siendo posible es un contexto de mayor demanda. Aportamos soluciones innovadoras que complementan la producción tradicional y favorecemos que la carne continue estando presente en las mesas del futuro.
Es justo cuando llega el otoño y comienza la temporada de fútbol americano cuando se dan estos momentos de ocio que se convierten en rutina y que nos hacen poner en valor aquello con lo que más disfrutamos, como la convivencia con los aficionados de nuestro equipo, la carne en las comidas compartidas y la emoción de los momentos previos de los partidos. Una tradición que no puede perderse.